Hoy es un día triste

12.11.16


Hoy es un día triste.

La muerte tiene tanta seguridad de que nos va a alcanzar que nos da una vida de ventaja. Es una frase hecha, pero es cierta y en días como hoy cobra todo su sentido.
¿Qué queda de nosotros cuando nos vamos? Unos familiares que nos echarán de menos, pero que con el tiempo casi serán capaces de olvidarnos, que se acostumbrarán a nuestra ausencia. Y que para los que vengan solo seremos unos nombres familiares y unas personas desconocidas que están al lado de alguien que conocen en una foto que encuentren por casualidad.

¿Qué queda de la vida cuando se acaba? Un cuerpo inerte que acaba pudriéndose como un trozo de carne al sol o unas cenizas como restos de una hoguera. Solo eso.

Creemos que nuestra vida es tan importante que siempre hay un momento para el que posponer nuestra felicidad sin darnos cuenta que puede que no haya un después. Que algún día no habrá tiempo para luego.

Siempre estamos deseando que los lunes pasen lo más rápido posible, que las semanas vuelen para tener vacaciones y nos olvidamos que con el paso de los segundos, minutos, horas y días nuestras vidas también pasan. Nuestro final se acerca cada día más hasta que un día llega y acabamos tumbados inertes encima de una cama con gente a nuestro alrededor que llora nuestra pérdida.

Pero la vida siempre busca la luz, predominar sobre la oscuridad de la muerte, y así tiene que ser. La única certeza que tenemos es que nuestro final se acerca y mientras tanto tenemos que tratar de ser felices; disfrutando de cada minuto como si fuera el último porque algún día lo será y ya no podremos soltar esa carcajada que reprimimos, el abrazo que no dimos o el beso que quedó en nuestros labios.

Hoy es un día triste, pero no habrá muchos más, la ilusión de la vida es la que tiene que ganar, aunque en un momento tonto se nos meta una mota de polvo en el ojo que nos haga llorar.

Hasta siempre, tío.

Conductora encabronada

7.11.16

¡Buenas tardes!

Esta tarde venía reflexionando en el coche en el tradicional atasco de la A1 a las 17:20 en qué clase de conductora me he convertido en cosa de un mes.

Hace exactamente un mes y un día me dieron mi cochecito para mí el más bonito del mundo mundial aunque sea de segundamano, ¡qué le vamos a hacer!
Como iba diciendo hace un mes y un día me dieron el coche y recuerdo mi sensación al encontrarme con el primer atasco de mi vida tras salir del trabajo, pensé: no entiendo por qué la gente se queja tanto si tampoco es tan malo... Que inocente... Un mes después he llegado a las siguientes conclusiones perogrulleras para todo aquel conductor que lleve muchos kilómetros a sus espaldas:
  • 1) El mundo está lleno de panolis. Con esto me refiero a que en la carretera te encuentras al típico conductor con vocación de hermanita de la caridad que deja colarse a todo coche que ponga o no el intermitente y no da un solo bocinazo, ¿en serio? ?¿Es que no has visto que ese tío al colarse como se ha colado te ha tomado por tonto? Reconozco que el otro día llevaba a un "panoli" delante de mí y en pleno atasco me cambié al carril izquierdo y volví a cambiarme al central como tratando de decirle, ¿no ves nos colamos todos delante de ti? ¡Espabila panoli!
  • 2) Consecuencia de lo anterior el carril más rápido en un atasco no necesariamente es el izquierdo, todo depende del número de hermanitas de la caridad montadas en el coche haya en ese momento en la carretera.
  • 3) Hay muchos conductores que los intermitentes los tienen como elementos decorativos de su coche, que solo sirven para dar un mayor contraste a la zona de los faros. Señores conductores que no ponéis el intermitente al cambiaros de carril, que basta con dar un ligero toque a la palanquita situada en el lado izquierdo. No tengo vocación de adivina, ni lo quiero ser. ¿Me entiendes? (léase con tono Belén Esteban).
  • 4) Como consejo que atenta a las normas de tráfico, pero me da igual que es mi blog y tengo seudónimo, si vais por un tramo donde habitualmente se forman atasco y no tenéis la intención de incorporaros a otra vía que esté a la derecha, tratad de evitar el carril central y el derecho. Por el izquierdo se forman menos atascos y el central se suele llenar de "listos".
  • 5) Los listos, estos tienen su propio punto y a parte. Son esa clase de conductores que creen que la carretera es suya y que hacen cosas como: cambiarse tres carriles de golpe sin importarles cuantos frenazos tengan que dar los de detrás; los que prescinden habitualmente de intermitentes (ya sabéis solo es porque el coche quede más cuqui) y encima si les pitas te miran con cara de ¿"y esta tonta que me dice"?; aquellos que cuando coges el carril que te lleva a la vía por la que quieres salir con suficiente antelación aprovechan los últimos treinta centímetros que quedan libres entre tu coche y el de delante para meter morro Y perdonad por los estereotipos, no quiero enfadar a nadie, pero los conductores profesionales que llevan paquetes se llevan la palma. No falla, y estos lo siento, pero me encabronan mucho, ¿acaso crees que me gusta estar parada en medio de la carretera para que vengas tú y te cueles g...? Y luego dicen de los taxistas...
  • 6) Y por último están los conductores amargados, esos que aunque señalices media hora antes, trates de cambiarte con cuidado de carril y  no te dejan y te pitan, ¿pero qué coño? SI HE PUESTO EL INTERMITENTE CON UNA ANTELACIÓN MÁS QUE SUFICIENTE, ME ESTOY INCORPORANDO CON CUIDADO Y SOLO VOY A PONERME DE TI ¿POR QUÉ ERES TAN AMARGADO DE NO DEJARME PASAR? 
Y claro... Después de todo esto, empiezo a ser una conductora encabronada. El primer día si veía un semáforo en ámbar paraba, ahora... ¡Abran paso que este semáforo no me pilla! Evito dejar pasar a los listos delante de mí para chula yo, ¡hombre ya! Me enervo con los panolis. Y aunque es cierto que agradezco tardar un tercio del tiempo que tardaba cuando iba a casa al trabajo a la ida, y la mitad a la vuelta... No se iba tan mal en metro... ¿A quien quiero engañar? Aun con enfados, panolis y bichos varios al volante, el no pasar frío de camino al metro, el no tener que elegir entre ir sudando como un pollo o cargada hasta las cejas en invierno, el levantarme veinticinco minutos más tarde, el ser plenamente independiente por todo eso merece la pena... Aunque los viernes... Bueno para el capítulo de los viernes merece otro post.


¡Nos vamos leyendo!

Nueva aventura en Tagus

25.10.16

¡Buenas tardes!

Algunos de vosotros ya sabréis que Ojalá no fueras tú hace un mes y medio fue retirado en formato electrónico de Amazon y la razón fue la siguiente.

Era el día que fui a la Feria del libro de Madrid cuando vi un correo de Ediciones Tagus, en el que me decían que estaban interesados en que mi novela pasara a formar parte del catálogo de la editorial. Para una persona que defiende y defenderá a capa y espada la autopublicación fue toda una sorpresa: no me lo esperaba. Hasta entonces no me había plateado la posibilidad, pero no os voy a negar que me hizo ilusión recibirlo ya que significaba una cosa: que la novela no había pasado desapercibida y eso cuanto menos es positivo.

Comenté con algunas autoras: Dona Ter, Kris L. Jordan, Bárbara Lorenzo y Scarlett Butler que me había llegado ese email y que no sabía qué hacer, me dieron su sabio consejo y necesité unos días para pensarlo. La decisión no era fácil. Decir que no era renunciar a la oportunidad de que el gran público que no pudiera conocer la historia de Jon y Laura, y aceptando sentía que traicionaba, al menos en parte, a mis principios proautopublicación. Pero la novela como es lógico estaba empezando a caer en el olvido y creí que era una muy buena oportunidad para que su historia pudiera llegar a más gente y por eso acepté.

Desde aquel primer correo que recibí comenzamos a cruzar otros tantos la persona que se puso en contacto conmigo, y la verdad es que todo fueron facilidades. Desde el principio me dijeron la fecha aproximada de publicación que han cumplido escrupulosamente, pedí un buen repaso a las faltas de ortografía que han cumplido, añadir el final adicional que muchos lectores me pidieron en la primera versión y también que el precio de la novela no fuera alto y han cumplido todo escrupulosamente.

Así pues a pesar de que hay editoriales que últimamente se han ganado una mala fama que parecen querer ganarse a pulso, yo no puedo, y supongo que tampoco muchas compañeras, decir nada malo sobre Tagus, sino al contrario. Me han hecho partícipe de cada paso que ha dado la novela en la editorial y solo puedo estar agradecida por ese correo que ha supuesto una nueva etapa para Ojalá no fueras tú.

Me ilusiona la idea de que ahora más lectores puedan odiar y amar a Jon, que se enternezcan con Laura, que puedan percibir la cruda realidad que esconde cambiar de móvil cada tres meses o la falsedad de una sociedad que en ocasiones es cruel e hipócrita. Y todo contado en dos tiempos: presente Jon, pasado Laura.

No puedo ser objetiva y tampoco pretenderlo serlo, sería como preguntar a su madre que si su hijo es guapo, ninguna va a decir que es feo. Yo solo puedo decir que en Ojalá no fueras tú me dejé el alma escribiéndola y ahora solo deseo que más lectores puedan leerla.

http://www.casadellibro.com/ebook-ojala-no-fueras-tu-ebook/9788416508280/4500131


Un abrazo

Todas las estrellas son para ti

19.10.16



Sinopsis


Inés lleva diez años viviendo en Noruega, donde ha erigido una nueva vida: el trabajo de sus sueños, un apartamento decente y Björn, el hombre con el que intenta construir un futuro. Una noche recibe una llamada inesperada. Su padre acaba de fallecer y debe regresar a Sevilla para el funeral. Aquel era el hombre con el que ella había medido a todos los demás, el caballero perfecto, y es entonces cuando descubre una vieja carta escrita por él, en la que declara su amor a una mujer que no es su madre. 





Opinión personal

Antes de nada quiero dar las gracias y pedir perdón a José de la Rosa por no haber publicado este post cuando debería haberlo hecho hace varias semanas.

Hace unas semanas tuve el privilegio de ir a la comida presentación de Todas las estrellas son para ti en el Van Gogh Café. Fue una oportunidad excepcional en el que estuvimos unas cuentas blogueras, autoras y lectoras hablando con el autor de literatura a la vez que compartíamos mesa y mantel. La velada como podéis imaginar fue fantástica y la única pega de ese día fue que se hizo muy corto. 

Ahora paso a comentar la novela.

Inés es una mujer que ha triunfado en su carrera profesional, tiene un novio guapísimo y se puede decir que lleva la vida que siempre ha soñado llevar. Su vida es perfecta hasta que la llamada anunciando la muerte del pilar fundamental de su vida, de su referente, de la persona con la que ha tenido un vínculo especial, su padre trastoca su vida por completo.
Cuando Inés encuentra una carta de su padre hacia una mujer que no es su madre, no entiende nada, no le dice nada para no hacerla sufrir y comienza una investigación con la ayuda de Pedro, ese amor de juventud que la dejó marcada y que no ha podido olvidar.

Pedro es un protagonista del que te enamoras al instante, es tierno, atento y tiene punto un tanto canalla que enamora en cada momento. Inés en cambio es una protagonista más complicada. Para algunos lectores les puede parecer en algunos puntos egoísta y malcriada, un poco infantil, pero justamente por eso es por lo que me ha gustado más la novela. Es una mujer normal y corriente con sus defectos, y su carácter se aleja de la normal.
La química entre los protagonistas en esta historia contada en dos espacios temporales quizás no sea como el de otras obras del autor, pero no por ello me ha gustado menos. Es más, creo que da más realismo a la novela.

Como apuntaba antes, la historia está contada en dos tiempos distintos en el que las escenas en el pasado dan continuación a una escena lógica del presente siendo a mi juicio un añadido más a la novela de los muchos que tiene.

Todas las estrellas son para ti, es una novela preciosa, que sin duda recomiendo leer.

Nota:9


Parón

16.10.16

¡Buenas tardes!

Llevo una temporada bastante desconectada de por aquí, por varias razones, que hasta ahora no me había parado a pensar. 
De vez en cuando necesito mi tiempo de desconexión, de encerrarme en otras cosas y el blog en ocasiones se me hace pesado mantenerlo, al igual que las redes sociales. Nadie me obliga a estar, pero si no estás desapareces y nadie te echa en falta.

Vivimos en una sociedad en la que estamos constantemente conectados, recibimos mensajes de todo tipo que olvidamos a la misma velocidad que los leemos. Un estrés en el que no hay tiempo para parar, respirar y seguir... Así es como me llevaba sintiendo un tiempo. Con cada vez menos energía para escribir y para publicar nada. Como si estuviera constantemente en una discoteca en el que la música atronadora no me dejara tiempo para disfrutar, moviéndome a un ritmo que cada vez me gustaba menos. Por eso, este tiempo de parón. No solo del blog y de Facebook, también de todo. Durante este tiempo he aprovechado para centrarme en otras cosas, como leer más, estar más pendiente de la gente que me rodea y disfrutar de mi vida real. Y cuando hablo de real me refiero a mi familia, mis amigos, mi pareja, leyendo lo que me ha apetecido, haciendo excursiones, o simplemente perdiendo el tiempo viendo un programa de televisión... En definitiva tomando contacto con el más allá del ordenador. 

Hay veces que pienso que antes de tener redes sociales y de estar conectados constantemente vivíamos una vida mucho más plena, pero también nos permite hablar con gente que hasta hace nada no podíamos hablar con la misma inmediatez. No reniego de las ventajas de los avances, creo que en general traen muchas más cosas positivas que negativas, pero sí creo que hay veces que si nos centramos mucho en el mundo virtual puede provocarnos insatisfacción e infelicidad. Así es como me he llegado a sentir. Por eso mi ausencia. 
Creo que el gran desafío al que nos enfrentamos hoy en día es a ese difícil equilibrio de estar en las redes sociales, sin dejarnos absorber demasiado y tener tiempo para aquello nos gusta y para quienes nos rodean.

Vuelvo, eso lo tengo claro, no puedo decir que vaya a publicar con cierta asiduidad porque la verdad no lo sé y sería mentiros. Voy a ver si esta vez soy capaz de mantener el equilibrio y no desaparecer más.


Hasta el próximo post